La teoría del taburete: las 4 patas de la felicidad en el trabajo

Teoría del Taburete

Teoría del taburete: las 4 patas sobre las que se sustenta un profesional

Desde hace ya unos años llevo contando la Teoría del Taburete en mi círculo profesional más próximo y creo que ha llegado el momento de compartirlo contigo.

Tras 20 años de experiencia trabajando en media docena de compañías he aprendido que un profesional debe apoyarse fuertemente en cuatro pilares, en cuatro elementos, en las cuatro patas del taburete sobre el que está “sentado” cada día, cada semana, cada mes… Estas cuatro patas son la base de la felicidad en el trabajo. Si alguno de estos cuatro elementos te falla, no pasa nada… el taburete cojea un poco, pero puedes seguir apoyado sobre el taburete, en tu puesto, en tu empresa. Pero si son dos las patas que fallan, posiblemente es hora de buscar otro taburete, Time to change! No creo que aguantes mucho en ese puesto porque el coste de mantenerte sin una base sólida es altísimo. Puedes llegar a desgastarte, a erosionarte, a quemarte a medio plazo.  Ni que decir tiene si te faltan tres de las cuatro patas del taburete.

Las 4 patas de la teoría del taburete

  1. Lo que aportas a la empresa: eso que se llama “valor añadido” que no deja de ser otra cosa que la auto-realización como profesional que te aporta trabajar en dicho puesto, en dicha compañía. Esta pata es clave para mantenerte “mentalmente sano” en tu taburete, en tu puesto de trabajo.
  2. Lo que la empresa te aporta: el reconocimiento, el sueldo, los beneficios sociales, la formación, el plan de carrera… Esta pata es un conjunto de elementos que hacen que te “compense” trabajar ahí. Es el precio que la empresa paga por tu trabajo, tu esfuerzo, tu dedicación. Al fin y al cabo es el resultado de tu nivel de engagement con la empresa. Y lo que es más importante, debe haber siempre un equilibrio entre lo que aportas tú a la empresa y lo que la empresa te aporta a ti como profesional. Con esto quiero decir que la primera pata y la segunda deben medir lo mismo.
  3. El ambiente de trabajo: la atmósfera que respiras, el estado de ánimo del equipo. No sólo cuenta el ambiente de tu departamento, sino el de toda la empresa en general. No es lo mismo ir a currar todos los días a un sitio cuyo ambiente es que hay en un velatorio que otro en el que se destila el “buen rollo” donde es agradable hablar con unos y con otros e incluso se puede charlar de fútbol tomando un café. Esta pata es la que sustenta el compañerismo y la sana colaboración interdepartamental (vaya palabro, pero existe en la RAE y todo). Si eres una persona asocial te da un poco igual esta pata del taburete.
  4. Tu jefe: sí, tu jefe, tu superior directo, al que reportas diariamente. Me atrevería a decir que esta pata es la madre de todas las patas. Si ésta falla no creo que puedas estar sentado mucho tiempo en el taburete aunque las otras tres patas sean sólidas y con buena base de apoyo. La relación con tu jefe debe ser buena para que se construya una pata sostenible en el tiempo. Aquí tengo muchas anécdotas que podría contar… pero eso lo dejo para otra ocasión. Las comparaciones son odiosas.

A partir de aquí puedes hacerte una composición de lugar, una idea de cómo es tu taburete. Déjame ayudarte; cierra los ojos y hazte las siguientes preguntas: ¿aporto valor a mi empresa?,  Quédate con esa respuesta. Segunda pregunta: ¿la empresa me aporta a mi lo suficiente?, sé honesto contigo mismo. Aquí suele salir el típico pensamiento de “no me pagan lo suficiente”…¿verdad?. Tercera cuestión: ¿mola trabajar en mi empresa? Aquí te darás cuenta que ha habido etapas buenas y etapas menos buenas. Pero quédate con la que estás viviendo ahora. Y por último y más importante: ¿mi jefe me aporta algo? ¿me tiene en consideración? ¿me escucha? ¿me hace caso? ¿me exige demasiado comparado con lo que me da?.

Ahora dime, ¿cuántas patas tiene tu taburete? No, no me lo digas. Piensa en ello y decide tú mismo.

#AyudarEsGratis

Hay 44 comentarios
  1. Raúl Castillo

    Muy bueno Julio. Ayuda a encauzar una reflexión que solemos dejar para “más tarde”. Un abrazo.
    Raulins.

    • Julio Mangas

      Muchas gracias Raúl. Espero que te gusten el resto de artículos.
      UN abrazo
      Mangasman

  2. Elizabeth

    ¡Qué buen artículo!

    • Julio Mangas

      Gracias Elizabeth. Espero que te gusten el resto de artículos.
      😉

  3. Chema

    Gran reflexión, siempre me he basado en estos soportes y consideró que es fundamental cada una de ellas. Por muy moderna que sea la empresa o sea el taburete de diseño, con dos no se sostiene, y con tres se queda coja, similar a esas mesas que hay que calzar con el cartón doblado. Muchas gracias me ha encantado, porque las he vivido. Un saludo

    • Julio Mangas

      Gracias Chema. Todos hemos vivido el momento en el que tenemos que calzar el taburete con un trozo de cartón. 😉

  4. Jesus tubio

    Reflexiones basicas. Pero en las que podemos profundizar bastante y crearnos un esquema muy util para continuar evolucionando. La clave seguir creciendo. Muy buen articulo.

    • Julio Mangas

      Muchas gracias Jesús.
      Me alegro de que te haya gustado.

  5. Natalia Garcia

    Un ejemplo muy gráfico! muy interesante. Gracias por compartirlo

    • Julio Mangas

      Gracias por tus comentarios Natalia.

  6. Federico Tost

    Artículo muy interesante Julio, y que debe hacernos reflexionar y valorar nuestra propia situación. Gracias por compartir.

  7. Pepe Portillo

    Muy bueno. Refleja concisamente la realidad laboral diaria y me da la sensación que hay que renovar mucho mobiliario.

    • Julio Mangas

      Gracias Pepe. Renovarse siempre es bueno, aunque sea el mobiliario.

  8. Feni

    Me temo que sólo 2 y una puede cambiar en cualquier momento y, por tanto, quebrarse. En cualquier caso intentar mantener el equilibrio sobre una o dos patas refuerza la pared abdominal 🙂

  9. Martín Martínez Cabrera

    Totalmente de acuerdo . Gracias por compartirlo.

  10. He pasado por todos los casos de taburetes desnivelados a lo largo de mi carrera y hasta ahora no he tenido un taburete con las 4 patas perfectamente equilibradas. Pensé que no lo tendría nunca, pero me ha llegado y es genial.

    • Julio Mangas

      Enhorabuena Darío. Eres un afortunado.

  11. Natalia villar

    Gracias por compartir ,estoy analizando mi taburete…
    Natalia

    • Julio Mangas

      Eso ya es un paso Natalia!
      Suerte con ese análisis.

  12. Laura Saavedra

    Buen artículo! Interesante propuesta.

  13. Silvia

    Me ha encantado el artículo y lo más importante, me ha hecho reflexionar. Gracias

    • Julio Mangas

      Me alegro de que te haya gustado. Suerte con tu taburete!

  14. Ana Rodriguez

    Ayudar es gratis, lo comparto:) gracias por hacernos reflexionar

    • Julio Mangas

      Gracias Ana por tu comentario.
      Da gusto tener lectores tan agradecidos.
      😉

  15. Paco Vera

    Pues debo de ser equilibrista, yo solo me veo en una pata, aunque suene duro, pero muy buen articulo Julio . Lo más lógico cambiar de taburete pero hace falta dinero para más madera. Un saludo.

    • Julio Mangas

      Gracias por tu comentario Paco. Y suerte con el nuevo taburete!

  16. Larrazabal

    Pues es un taburete algo alto y con el centro de gravedad elevado.
    Y me explico.
    Yo lo haría de tres patas porque define mejor un plano estable y no tan macizo.
    La primera pata: Lo que das a la empresa.
    Segunda pata; Lo que la empresa te da a ti.
    Tercera pata: Lo que la empresa hace a la sociedad.
    Y de cada una me extendería tanto, como los años que llevo trabajando, y que lo dejo para otra ocasión.
    Y si falla cualquiera de ellas, no funciona.
    Siento llevar la contraria, un poco.
    Saludos

    • Julio Mangas

      Aprecio tu punto de vista Larrazabal… es tu teoría del taburete de las 3 patas. No suena mal, pero mi experiencia me dice que la pata del jefe es clave.
      Un abrazo y gracias por tus comentarios.

  17. Interesante reflexión, Julio. Muy a tener en cuenta.
    Una frecuente evolución del taburete es la taringa, en que la pata “jefe” sube arriba, según puede verse en esta figura. https://goo.gl/G8NYgk
    Conviene cambiar de empresa al sentir la mínima protuberancia en el asiento.
    Un saludo.

    • Julio Mangas

      jajajaja Muy gráfico Esteban!

  18. Fran

    Enhorabuena Julio, buen articulo para la reflexión!!

    Totalmente de acuerdo con la pata del Jefe. Las personas no solemos huir de las empresas, huimos de los jefes!!

    • Julio Mangas

      Gracias Fran!
      Un placer tener lectores como tú.

  19. Muy interesante Julio. Un buen análisis, expuesto de modo sencillo y certero.
    Saludos

    • Julio Mangas

      Muchas gracias Óscar. Un placer

  20. Jorge

    Gracias Julio, muy buen artículo para reflexionar.
    Saludos

  21. Carlos Prieto

    Muy buena reflexión amigo Julio.
    Además quiero añadir algo importante, es un análisis que nunca se desfasa, es decir, se puede aplicar a cualquier etapa profesional, cualquier tipo de trabajo, empresa o sector o cualquier “era”, analógica, digital o futura….
    Por último, destacar a título personal, que la tercera pata, aunque pueda ser percibida como menos importante, me parece fundamental. Vaya más allá de sentirse bien, está relacionado con la cultura de la empresa para la que trabajas y lo que permite identificarse contigo, compartir la visión y el propósito y compartirlo con un grupo profesional que aunque sea heterogéneo en lo personal persigue lo mismo en lo general.
    Abrazos amigo!

    • Julio Mangas

      muchas gracias por tu comentario Carlos

  22. Totalmente de acuerdo, Julio.
    Mi taburete está empezando a darme lumbalgia… voy a ver qué encuentro en el mercado.
    Abrazos.

    • Julio Mangas

      Pues ya sabes amigo George!! 😉
      Nabrazo

  23. Jose Ayala

    Muy buen artículo Julio, y muy bien explicado.
    Sería interesante también conocer cuantos de nosotros tenemos el taburete con las 4 patas en el suelo, porque suele pasar que cuando una de las patas es más larga (ambiente de empresa, compañeros, jefe, retribución) alguna de las otras flojea, pero tendemos a hacer la media de todas ellas para que el todo al final tenga compense.

    Un saludo

    • Julio Mangas

      Hola José, eso que comentas es cierto, hay que buscar ese equilibrio para mantenerte feliz en el trabajo. Calcular la media es una opción. Gracias por tu comentario compañero.

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